Anticípate: detecta diferencias y necesidades antes de que se conviertan en problemas.

Una fuga, una línea de goteros atascada o un grupo de árboles dañados cambian en silencio lo que recibe el cultivo — y no se ven hasta que el daño está hecho. El dron térmico lo saca a la luz en un vuelo, y el caudal y la presión lo vigilan cada día.

Dron térmico

El estado de tu riego y de tu plantación, en un vuelo

La imagen térmica revisa el sistema de riego entero: las fugas y los goteros atascados aparecen como manchas de temperatura que no cuadran con el resto. Y muestra mucho más: la variabilidad de la plantación y los árboles dañados — por ejemplo, por cabezudo en el almendro.

Vista cenital de una plantación en goteo. A la izquierda, la capa térmica: las copas aparecen frías (moradas) sobre el suelo caliente, y una mancha fría que se sale de una fila delata una fuga. A la derecha, la misma zona en color real.

¿Tienes dron?

Si ya vuelas, aprovecha tus imágenes: nosotros las procesamos y cada incidencia llega a SAQIA como una tarea para tu equipo, con el seguimiento de cada árbol.

  1. Tú vuelas

  2. Procesamos las imágenes

  3. Cada incidencia llega a SAQIA como una tarea para tu equipo

El caudalímetro no miente: el volumen real de cada riego

El caudalímetro instalado en la goma terminal de cada sector registra el volumen real aplicado en cada riego. SAQIA lo compara con lo programado y, cuando no cuadra, te avisa. Una fuga, una obturación o una válvula que falla dejan de pasar desapercibidas hasta el final de la campaña.

El transductor de presión completa el diagnóstico

Presiones fuera de rango delatan obturaciones, roturas o problemas de diseño hidráulico. Con caudal y presión juntos se distingue una línea de goteros obturada de una fuga aguas arriba — y se actúa antes de que cueste cosecha.

Todo queda en el informe de campaña

Al cerrar la campaña tienes las dotaciones reales, sector a sector y riego a riego. No lo que programaste: lo que de verdad llegó al cultivo.

El punto de entrada más sencillo a SAQIA

Unos pocos sensores, instalados en una mañana, sobre una red que es tuya. Y la misma infraestructura crece cuando tú quieras: más sensores, plan de riego con criterio agronómico CSIC, automatización.

Conoce la sensorización completa

La infraestructura es tuya

El gateway, la estación y los sensores entran en el patrimonio de tu finca desde la instalación. Los datos, también. Sin alquileres perpetuos, sin dependencia de operadores, sobre el estándar industrial LoRaWAN.

Descubre qué llega de verdad a tus árboles

Cuéntanos cómo riegas hoy y te proponemos la sensorización mínima para vigilar caudal y presión en tus sectores, con alertas en SAQIA.

Pide tu revisión del riego