Caudalímetro
El agua real aplicada en cada riego. Lo que se programa no siempre es lo que llega: el caudalímetro registra el volumen que de verdad pasó por el terminal de cada sector, riego a riego.
La diferencia entre creer que riegas bien y saberlo son unos pocos sensores bien elegidos. Sensores, cabezal de riego y válvulas se comunican a través de una red de radio propia que cubre toda la explotación, y los sensores térmicos te dicen el estado hídrico de cada sector, día a día.
Sensores térmicos
Un árbol que transpira bien se refrigera; uno que pasa sed se calienta. Medimos la temperatura de copa y la del aire para calcular el índice de estrés hídrico del cultivo (CWSI) y vigilar en tiempo real cómo vive el agua cada sector — antes de que el estrés se vea a simple vista.

Sensores, control del cabezal de riego y válvulas se comunican a través de una red de radio propia que cubre toda la explotación.
Vigilamos el estado hídrico en tiempo real con sensores de temperatura y comprobamos que cada riego se aplica según lo programado para actualizar el balance de agua.
Dron térmico y fugas: SeguimosEl corazón de tu red de radio propia: conecta todos los sensores de la finca, cubriendo toda la explotación, sin depender de que haya cobertura móvil en cada rincón.
Mide el clima de tu finca — no el de la estación oficial a veinte kilómetros — y alimenta el cálculo diario de evapotranspiración.
Caudalímetro, transductor de presión y temperatura de copa y de aire: lo mínimo para saber qué agua aplicas y cómo la vive el árbol.
La configuración, la formación y la reunión de arranque las hacen agrónomos del equipo: gente que sabe lo que es una campaña de riego, no un manual en PDF.
La infraestructura es tuya
El gateway, la estación y los sensores entran en el patrimonio de tu finca desde la instalación. Los datos, también. Sin alquileres perpetuos, sin dependencia de operadores, sobre el estándar industrial LoRaWAN.
El agua real aplicada en cada riego. Lo que se programa no siempre es lo que llega: el caudalímetro registra el volumen que de verdad pasó por el terminal de cada sector, riego a riego.
La salud hidráulica de la red. Presiones fuera de rango delatan obturaciones, roturas y válvulas que fallan — antes de que cuesten cosecha.
El estrés hídrico del árbol vía CWSI: nuestra especialidad. Cuando a la planta le falta agua, cierra estomas y la copa se calienta; el sensor lo detecta antes que el ojo humano. Lo medimos con SAQIA-IR, nuestro sensor de temperatura de copa de diseño y fabricación propios.
Cierra el cálculo del CWSI y vigila las heladas: una alerta a tiempo en floración puede valer una cosecha.
Empiezas con lo esencial y creces cuando la finca lo pida: nivel en balsas, salinidad del agua, humedad de suelo… Al ser una red LoRaWAN estándar, cualquier sensor del mercado puede sumarse a la misma infraestructura, sin cambiar de sistema ni volver a empezar.
El primer año de servicio, incluido
El servicio del primer año va incluido con la instalación, y después el soporte sigue con un contrato anual en el que fijamos las condiciones contigo. Desde el día uno ves los datos de tu finca en SAQIA, con las alertas en tu móvil.
Cuéntanos tu cultivo, tus sectores y cómo riegas hoy, y te proponemos el kit que encaja con tu finca — sin sensores de más.
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